"El caso de Madrid es, sin duda, una excepción, pero, justamente por eso, porque cuenta con una población y una potencia económica muy grandes sería aconsejable su integración en una Comunidad más amplia, Castilla la Nueva, de la que podría ser un eficaz motor de desarrollo"
Tomás Ramón Fernández Rodríguez, 2013

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Poema XXIII: Buscan los huesos de Cervantes

Recogemos aquí el 23º poema que nos ha facilitado el escritor alcarreño Juan Pablo Mañueco de una colección de sonetos dedicada a Castilla.

Desde estas líneas queremos agradecer su inestimable colaboración para difundir la cultura y la dignidad de Castilla, en este caso en forma lírica.

Buscan los huesos de Cervantes

Miguel, ya puedes decir que has triunfado
de modo claro, desde este momento;
en vida, la sal, pan, gloria y sustento
negaron. Hoy dinero aporta Estado.

Buscan tus huesos, Miguel, en el liado
osario común que hasta hoy fue tu asiento
y aunque, después de tanto, es vano intento
no es malo gaste en ti, viejo soldado,

bárbara España a la que, mutilado,
volviste. Manco, pobre y desdentado
malviviste, enfermo y a menudo hambriento.
Paga y honor, si país civilizado.

Hoy no hay Premio, Instituto o monumento
que no te envíe honoríficos besos.
Ellos cobran sabroso emolumento.
Mas ya te aman, Miguel... Aman tus huesos.

Gobiernos de España bárbara, de ayer y hogaño,
madrastra de tanto genio comedor de viento:
¿Ni siquiera de eso os habíais preocupado?

Y luego, incontinentes,
nos mirarán de soslayo,
se adornarán con un rayo,
no habrá dimisiones,
se calarán el BOE,
requerirán nueva y nueva LOE,
nos crujirán con más leyes
nos tomarán por unos bueyes,
y, conscientemente,
te confundirán los huesos
mentirán en sus impresos,
todos, llenos de lascivias,
adorarán algunas tibias
-que algún Académico o sepulturero no te haya antes hurtado
para en su casa tenerte decorando, en su honor volado-
y no se irán... ni después de brearnos con más impuestos.

Si lo llegas a saber, Miguel amado,
tal vez te hubieras pasado al Turco, allá en Lepanto.
Y yo, como escudero, pienso que te hubiera acompañado
por no quedar aquí, como buen español, de mente manco
al albur de políticos hipócritas y del banco.

Y, aun así, Miguel, ya lo sé, amamos este país de espanto,
que ahora hará negocio con tus huesos.
exponiendo alguno de éstos o de ésos
y dando plata y escaño a los sabuesos.

Juan Pablo Mañueco
(Madrid, 1954)

Licenciado en Filosofía y Letras, periodista y escritor