Propósitos de Año Nuevo

Acabado ya el año 2015 todos comenzamos un nuevo año posiblemente cargados de buenas intenciones, propósitos y también esperanza en lo que ocurrirá en nuestras vidas. Todo el mundo desea que un nuevo año venga cargado de buenos momentos, prosperidad y felicidad. Habrá de todo, como en botica, pero desde la Asociación Castilla querríamos añadir un nuevo propósito a todos esos que seguramente muchas personas tienen en mente. Y tal deseo no es otro que el propósito vinculante (o corresponsable) para con nuestra tierra. Me explico.

Normalmente muchas personas están en contra de las cosas que ocurren en Castilla, de la división política, irrelevancia en el concierto nacional y decadencia o abandono cultural, de cómo se gestiona desde la Administración pública, del trasvase Tajo-Segura, etc. Pero eso, esa posición individual, puntual y momentánea no es suficiente. De hecho, una posición carece de valor alguno si no tiene un efecto directo en nuestras vidas (y sobre todo en nuestras acciones). Con esto quiero decir que, cuando se desea defender algo hay que actuar en consecuencia. Lo otro sería hipocresía. Pongo varios ejemplos sencillos.

Pablo está en contra del trasvase Tajo-Segura, pero cuando va a hacer la compra al supermercado, habiendo múltiples productos (algunos de ellos producidos en su provincia o muy cerca de él) llena su carro de frutas y hortalizas con origen “Murcia” regadas con el agua del trasvase. Es completamente legítimo tomar esa decisión, pero entonces su posición contra el saqueo hídrico que sufre Castilla carece de valor alguno.

Marta es una entusiasta del patrimonio y está a favor de que se protejan los bienes arquitectónicos castellanos. En cambio, cuando planea hacer una escapada con su chico, la mayor parte de las veces elige ir a Barcelona o a Valencia. Es más, probablemente Marta no conoce ni una quinta parte (ni siquiera una décima parte) de todos los bienes y la riqueza patrimonial que atesora su tierra, ya que Castilla concentra más del 60% de todo el patrimonio arquitectónico de España. La defensa del patrimonio sin más, si no va unida a la promoción turística y el retorno de parte de lo invertido en ese beneficio económico, social y de expansión cultural que representa el turismo de interior hará difícilmente viable el mantenimiento de todo el patrimonio artístico de Castilla. Es una labor de concienciación general, de amar lo que se valora y valorar lo que se conoce. El turismo es imprescindible para conseguir este objetivo. Por ello Marta, al desconocer su propia región y elegir destinos más populares (pero no mejores) no está siendo consecuente con su posición. Evidentemente hay que ir a Barcelona, a París, a Roma y a donde queramos. Viajar y conocer es algo muy positivo, ya lo decía Cervantes en El Quijote. Pero en este año nuevo hay que hacer hueco a los destinos locales, a los destinos del corazón: a Soria, a Cuenca, a Burgos, a Toledo…

Castillo de Berlanga de Duero (Soria)

Olivia está en contra de la división política de Castilla, considera que el proceso autonómico que tuvo lugar en la Transición troceó a nuestra tierra, cercenando sus miembros e imposibilitándola para ganar el futuro, por lo que piensa que tal vez fuera mejor realizar una fusión de todas las provincias castellanas en una sola región para mejorar la administración y recobrar el peso demográfico y político que hemos perdido en España. Es afiliada a un partido político de ámbito estatal y no exige a las formaciones políticas (ni tampoco dentro de la formación a la que pertenece) el reconocimiento de Castilla como región y presencia política propia para ella en el conjunto de los pueblos hispánicos. Esto es, no exige que la reconozcan a ella, a Olivia, como alguien a tener en cuenta porque tiene una personalidad, una identidad, una cultura fraguada en siglos y una forma de ver y entender el mundo que no es ni mejor ni peor que otras, pero que colectivamente constituye una unidad. Así las cosas, Olivia no está defendiéndose a sí misma, pues defender a Castilla es defender nuestra casa, nuestra familia y lo que somos colectivamente.

Todos estos son breves ejemplos de cómo a veces no somos consecuentes con nuestra forma de pensar, y a veces sin darnos cuenta estamos con nuestros actos incentivando aquellas situaciones que nos parecen injustas.

Por eso, para este año nuevo 2016, el propósito de la Asociación Castilla no es otro que el vinculante (o corresponsable): ser consecuentes con aquello en lo que creemos y vincular la defensa de nuestra tierra a nuestra vida diaria, a nuestras pequeñas acciones cotidianas. Honrar la memoria de nuestros antepasados y mejorar esta tierra para nuestros hijos. No únicamente llamarnos castellanos, sino ser dignos de tal nombre.

Feliz y Próspero 2016
¡Viva Castilla!

José Manuel Sanz
Secretario de la Asociación